En Chile, la caída del neoliberalismo se veía hasta hace poco cada vez más improbable, sobre todo luego de sortear la crisis económica de los 80 y la crisis asiática en los 90. Junto con ello, la atomización de la sociedad, la fragmentación y el debilitamiento de la izquierda posdictadura, todos elementos que se mantienen hasta el día de hoy, configuran un caldo de cultivo para la irrupción en la escena política del oportunismo, su método y su lógica.
Por Tony Dize
El título es una completa alusión al texto que escribió en 1899 la marxista polaca Rosa Luxemburgo, y la idea es poder rescatar de él (y de otros autores generalmente ausentes de los ramos que nos pasan en la universidad) algunos elementos que nos parecen importantes para revisar y resituar en el contexto actual. Sin antes dar cuenta que el paisaje de fondo de la época era bastante similar: un capitalismo que ha demostrado adaptarse a los distintos escenarios, un estancamiento del factor subjetivo de las masas y el surgimiento del revisionismo (que no es otra cosa que aquella corriente que reinterpreta los conceptos de una determinada teoría, para cambiarle su sentido) en el seno del Partido Socialdemócrata alemán de la mano de su principal teórico, Eduard Bernstein.
